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Discurso del presidente de la República Ricardo Martinelli

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Discurso del presidente de la República Ricardo Martinelli

Honorables Diputadas y Diputados de la República:

Hoy marcamos un día trascendental en la historia de este gobierno. Estamos a medio camino.

Hoy nos detenemos un momento para mirar atrás y ver lo que hemos recorrido.

También podemos ver, a la distancia, lo que nos queda por recorrer.

Lo que hicimos y lo que queda por hacer.

Los aciertos que hay que mantener y los errores que debemos corregir.

Esta fue la semana donde el equipo de metas hizo un resumen de los logros del gobierno.

Ayer me puse a ver estos logros y quedé maravillado: ¡Wow! Qué cantidad de cambios hemos hecho en dos años y medio.

Obras sociales como nunca antes.

Aumento al salario mínimo como nunca antes.

Hospitales y carreteras como nunca antes.

Turismo y crecimiento económico como nunca antes.

Apoyo al arte y al deporte como nunca antes.

Transformación educativa y del transporte como nunca antes.

Cantidad y calidad de empleos como nunca antes.

Pero en medio de tantos cambios, obras sociales y progreso, este gobierno también ha sufrido ataques como nunca antes.

Para mí esta ha sido una navidad de mucha reflexión.

¿Por qué, si estamos cumpliendo nuestras promesas, nos atacan?

Nadie puede negar que este gobierno está resolviendo los problemas del pueblo, en medio de la peor crisis económica mundial de los últimos tiempos.

¿Entonces, por qué nos atacan?

Para poder contestar esa pregunta, primero hay que saber quién nos ataca.

No es el pueblo porque estamos cumpliendo las promesas.

La pobreza ha disminuido de 33.4 porciento en el año 2010 a 29 porciento en el año 2011.

Todo esto, a través de la beca universal, el aumento del salario mínimo y a los policías, haciendo que la luz no suba, creando buenos empleos, el programa 100 a los 70, con la red de oportunidades, proyectos de vivienda, internet gratis, Jumbo ferias y Jumbo tiendas, titulaciones masivas, infraestructura y muchísimas cosas más.

Estamos con el pueblo y el pueblo está con nosotros.

Esta ha sido una semana tranquila, y en la tranquilidad de mi hogar y en el silencio de mi oficina, me he puesto a pensar dónde estamos y cómo hemos llegado hasta aquí.

Para lograr estos cambios necesitamos dinero, plata, billete, money, fluss, chen chen.

Esos recursos tienen que salir de algún lado.

Les metimos la mano en el bolsillo a los EMPRESAURIOS. Y eso no nos lo perdonan.

A los bancos que casi no pagaban impuestos.

A las aerolíneas que estaban pasando agachadas.

Igual con los casinos y puertos.

A una millonaria Zona Libre y a otros poderes económicos, y ninguno nos lo perdona.

El primer gran cambio que hicimos al llegar al gobierno fue poner en cintura a estos grupos económicos, que llevaban décadas engordándose a costillas del pueblo.

En la historia de este país, ningún partido político de ningún gobierno y ningún presidente se había atrevido a meterse con esta gente.

Ellos son los dueños de algunos medios de comunicación que históricamente los han utilizado para chantajear y amedrentar a presidentes y ministros. Este es su modus operandi.

Pero se encontraron con el gobierno del cambio, que tiene un gabinete valiente y nos atrevimos a hacerlo.

Esta pequeña fuerza llamada Cambio Democrático, un partido joven y sin experiencia política, que prometió poner los intereses del pueblo primero, se enfrentó a estos grupos mega millonarios, como hizo David contra Goliat y ya los resultados se ven.

El Metro va por 25 por ciento de avance, se están construyendo las paradas, y las tarjetas del Metro bus ya están entrando al mercado.

Ellos están furiosos. No quieren un presidente que les quite para darle al pueblo.

Pero eso me tiene sin cuidado.

Mi compromiso es con la mayoría y no con unos cuantos que ya tienen más de lo que se van a poder gastar y comer en 1000 vidas.

Esto no es una lucha de clases. El gobierno también ha implementado políticas para que a ellos les vaya bien.

Crecimiento real del 10,5 porciento.

Un sistema financiero competitivo con una imagen limpia.

Una eficiente conectividad y logística.

Como ven, les está yendo muy bien. Mejor que nunca.

Pero se resisten a reconocer las grandes necesidades de la mayoría, y tienen que aportar más, para distribuir la riqueza como debe ser.

Para que los de abajo también suban.

Entonces, si los cambios se están dando y a ellos les esta yendo bien, ¿por qué nos atacan?

Porque ya no son los protagonistas de esta película. Ya no mandan.

Ahora manda un gobierno que trabaja para el pueblo.

Panamá impulsa un programa agresivo para atraer inversión, desarrollar y culminar importantes proyectos.

La creación de un hub para generar nuevos proyectos energéticos, entre ellos la interconexión con Colombia y Costa Rica

Un Mega puerto en el océano Pacífico del canal.

La construcción del Metro, el Metro bus y la expansión de la Cinta Costera.

El saneamiento de la Bahía.

Todo esto distribuye mejor la riqueza y crea más oportunidades para la clase media.

Ningún país del mundo puede crecer si acorrala y debilita a su clase media.

Por eso fue clave congelar el precio la luz. Nos paramos firmes frente a las poderosas compañías de energía y no permitimos que les subieran la luz.

Aumentaremos los préstamos preferenciales de vivienda a ciento veinte mil Balboas.

Y siguiendo el ejemplo de países que han dado el gran salto al primer mundo, basando su desarrollo en las clases medias y profesionales, creamos agresivos programas para apoyar a la pequeña y mediana empresa, incentivando la iniciativa empresarial, que es el mayor generador de empleos.

La clase media siempre tendrá en este gobierno un impulsador y defensor.

Ha habido una diversificación de las inversiones y la confianza que ha generado este gobierno a nivel nacional e internacional ha traído nuevo capital, diluyendo y aniquilando el monopolio del poder anterior.

Y eso no nos lo perdonan.

Este gobierno ha logrado ratificar tratados de libre comercio, que estuvieron latentes durante muchos años.

Nos hemos abierto camino hacia los mercados más grandes del mundo como Estados Unidos, Asia y Europa.

Hemos hecho de la globalización, más que un reto, una oportunidad.

Esta nueva apertura, que permite la participación de nuevos actores económicos, preocupa a los que se creyeron eternos dueños del país.

Y eso nunca nos lo van a perdonar, aunque hayamos controlado la inflación en favor de la clase media y el pueblo trabajador.

A ellos no les importa que el desempleo disminuyera a 4,4 porciento.

Son el colmo del egoísmo: Si el país no es de ellos, no es de nadie.

Por primera vez en la historia de Panamá, las tres agencias calificadoras de riesgo de mayor renombre mundial, elevaron a Panamá a Grado de Inversión.

Esta bonanza nos impone la responsabilidad de ir cerrando la brecha económica y social entre ricos y pobres.

Panamá no puede seguir siendo un país de mucha riqueza, con un pueblo que la crea y no la disfruta.

El Gobierno tampoco puede seguir siendo un administrador de la pobreza nacional y de esperanzas colectivas que no se cumplen, por el egoísmo de pocos.

Tomamos una decisión histórica y costosa. Cambiar el orden injusto de las cosas.

Poner los intereses del pueblo primero.

Ante esta decisión, los EMPRESAURIOS nos montaron un plan sistemático de ataque en sus medios de comunicación.

Es lo que han hecho siempre para arrodillar gobiernos y salirse con la suya.

Apostaron a que nos rendiríamos, y que ministro a ministro, irían renunciando.

Pero aquí están los ministros valientes del cambio.

Cuando no pudieron con nosotros, se metieron con nuestras familias. Qué descarados son al usar esas bajezas.

¡Son unos cobardes!

No respetan al pueblo ni respetan a su gobierno elegido democráticamente.

Y se llenan la boca hablando de institucionalidad.

¡No tienen principios!

Señoras y señores:

La democracia y la libertad de expresión no tienen precio y no son negociables.

Tampoco son negociables la voluntad de este pueblo, y el derecho que tenemos los panameños a una vida mejor.

Estamos viviendo en un país democrático, en el que operan los tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial con total y plena independencia.

¡No existe un cuarto poder!

Bajo la Constitución Nacional quien pone y quita los ministros es el presidente de la República. Jamás me dejaré extorsionar por nadie.

Y hablan de institucionalidad.

Este es un gobierno de acción y de resultados.

Construimos y le dimos mantenimiento a cientos de kilómetros de carreteras y caminos en todas las provincias, construimos y reparamos puentes a lo largo del país, estamos empezando la fase 3 de la Cinta Costera y la modernización de la red vial en la ciudad de Panamá.

Estamos construyendo el metro, un proyecto que va cambiar la vida de los capitalinos, con una inversión de más de mil quinientos millones de Balboas.

Se están aprovechando los trabajos del Metro para remplazar tuberías de agua y soterrar el cableado en la ciudad.

Hemos renovado el sistema de buses del área metropolitana, sacando a los diablos rojos y este año entrarán las tarjetas y las paradas modernas.

Cuando esté terminado, el Metro bus les dará un servicio cómodo, confiable y seguro a más de 600,000 panameños en la ciudad de Panamá.

Pintamos los taxis de amarillo. Cosa que nadie se atrevía a hacer.

La semana pasada llegamos al visitante número 2 millones, que era una meta del 2014.

Nos estamos consolidando como un hub de reuniones y Estados Unidos nos incluyó dentro de la selecta lista de países donde las empresas norteamericanas pueden deducir de impuestos sus congresos y convenciones realizados en Panamá.

Este mes sube a Panamá Compra el pliego de cargos del nuevo Centro de Convenciones.

Estamos terminando el ala norte del aeropuerto de Tocumen, los Aeropuertos de David, Colón, Isla Colón y Rio Hato.

Y pronto viene la expansión sur de Tocumen.

Estamos reduciendo el costo de la Canasta Familiar de Alimentos con las Jumbo ferias y jumbo tiendas, a nivel nacional.

La cadena de frío y mercados de abasto en Panamá, David, Colón, Chorrera, Santiago, Chitré y Las Tablas.

Logramos una reducción de la tarifa eléctrica y aumento de la generación de hidroeléctricas y otras energías renovables.

La Beca Universal, mochilas, útiles escolares y textos gratis; y un bono para los uniformes escolares.

Almuerzo escolar y la galleta nutricional.

Laptops a 93,500 estudiantes. Y vienen más computadoras hasta cubrir al resto de los estudiantes matriculados a nivel nacional.

La transformación curricular la estamos implementando en 60 colegios y escuelas del país.

Construcción de cinco hospitales y más de veinte MINSA-CAPSI totalmente equipados, con más de mil doscientas cincuenta camas, a nivel nacional.

Contratación de médicos especialistas formados con el propósito de bajar la mora en citas y cirugías.

Creamos el Centro Especializado de Toxicología para todos los pacientes afectados por el dietilenglycol.

Compramos nuevas máquinas de hemodiálisis.

Disminuimos la mora en mamografías, cirugías y procedimientos endoscópicos.

Adquirimos equipos modernos para realizar pruebas de ADN, de resonancia magnética, tomógrafos axial computarizados, CATS, sistema para cirugías de rodilla y rayos X digitales.

Bajamos el desabastecimiento de medicinas del 12 porciento al 5 porciento.

Licitamos la nueva ciudad hospitalaria a un costo superior a 600 millones de Balboas. Ya los panameños no tendrán que salir del país a atenderse.

Más de mil citas diarias otorgadas a través de la página web.

El nuevo Centro de Llamadas ofrece más de 400 mil citas al mes.

Construimos un nuevo hospital en Chitré, moderno, amplio y con tecnología de punta para los 216 mil usuarios de la región.

Aumentamos la cobertura de agua potable al 90 porciento en la capital y nos vamos a dedicar en estos dos años y medio a llevar agua a las zonas rurales.

El saneamiento de la bahía y la descontaminación de los ríos de la capital tienen un 75 porciento de avance.

Estamos garantizándoles una vivienda digna a los panameños más humildes del país, con proyectos de vivienda en Colón, Puerto Armuelles y Soná.

El Proyecto Renovación Urbana de Curundú va al 60 porciento.

Entregamos en forma gratuita miles de títulos de propiedad a nivel nacional.

Fuimos sede de Los Juegos Centroamericanos y El Mundial de Béisbol.

En fútbol, clasificamos para el mundial sub-20 y sub-17 y estamos en el camino para clasificar al mundial femenino.

La selección mayor está rumbo a la conquista de un puesto en el mundial de Brasil 2014.

Este año iniciaremos la construcción de un nuevo estadio, fuera de la Ciudad de Colón.

Aumentamos dos veces el salario a los policías y mejoramos su formación permanentemente.

Los hemos dotado de equipo como el PelePolice y uniformes modernos.

A través del Plan de Acción Social, se redujeron significativamente los delitos.

Incrementamos la seguridad ciudadana con la construcción de siete nuevas cárceles a nivel nacional, que serán centros de rehabilitación.

Hemos recuperado la paz y la tranquilidad en el Darién. Por primera vez Panamá será finalmente soberana, una vez Senafront haya recuperado el territorio y haya sacado a los narcoterroristas, recuperaremos a Daríen. Eso lo haremos este año.

Con el programa 100 a los 70, se han beneficiado aproximadamente 85,000 adultos mayores.

Estamos resolviendo el problema de la basura y pronto empezaremos el programa de reciclaje.

Por primera vez en la historia se despolitizaron los programas sociales.

Conciudadanos:

Nos podemos quedar aquí todo el día enumerando los logros de este gobierno, en tan solo dos años y medio.

Felicito a todos los funcionarios públicos por su sacrificada y buena labor.

Pero desgraciadamente eso a los medios no les importa. A ellos solo les gustan las malas noticias.

Les voy a poner dos ejemplos: Gracias a la gestión de este gobierno, Panamá lidera el crecimiento económico en Latinoamérica. Pero eso La Prensa jamás nos lo va a reconocer. Vean cómo titularon la noticia.

Nos armaron un tremendo escándalo con los radares. Se fueron hasta Italia a buscarle trapos sucios al gobierno panameño y se vinieron con las manos vacías. Me cuentan que venían tristes en el avión de regreso.

¿Qué clase de panameños son?

Que lo único que les da felicidad es lo malo.

Pronto recibiremos documentación de Italia que destapará la gran mentira que nos montaron.

Algunos medios piensan que la verdad les quita credibilidad.

Creen que atacar al gobierno los engrandece y eso no es cierto. Por el contrario, eso los convierte en una herramienta política de ocasión.

Exhorto a los medios a que sean objetivos y descubrirán que el buen periodista no es el que da la mala noticia, sino el que dice la verdad, aunque sea buena.

A la oposición les doy un consejo. Si quieren ganar las próximas elecciones, sean responsables. No muerdan el anzuelo de los escándalos falsos. Discutamos los temas que realmente afectan a los panameños y juntos echemos este país pa’lante.

Hemos hecho mucho en poco tiempo; y no descansaremos hasta que todas las promesas estén cumplidas.

Panameños:

Este es el medio tiempo de un partido a 5 años. Estamos ganando pero tenemos adversarios que no juegan limpio.

Este es un partido para gente verraca; que están dispuestos a dejar el cuero en la cancha.

Para hacer los cambios por los que el pueblo nos eligió, se necesitan agallas.

Se necesita fuerza y determinación para enfrentar la tormenta de ataques recibidos y los que vendrán.

Los débiles no pueden hacer los cambios que este país necesita.

Se rinden ante la primera adversidad y ceden ante las presiones y amenazas de los poderosos.

Eso me consta.

Contrario a lo que dicen por ahí, yo no negocié una silla presidencial. El compromiso fue continuar con el cambio.

Hubo quien se arrepintió en el proceso, dio su brazo a torcer y quiso retroceder.

Por eso, he dejado gente en el camino.

Los que se hacen las víctimas no pueden resolver los problemas del pueblo.

Por el contrario, despertando lástima esperan que el pueblo les resuelva sus problemas.

Amigos:

El progreso de este país se ve y se siente.

Nadie lo puede negar.

Por eso la estrategia de los grupos económicos con la oposición es armarnos escándalos que no existen, para tratar de debilitarnos.

Es acusarnos y juzgarnos en sus medios.

Para ellos el derecho y la justicia no importan.

La verdad y las pruebas no son necesarias.

Encima de todo son cobardes. No pelean de frente.

Usan a los mismos políticos de siempre para que sean ellos quienes den la cara, disfrazando su agenda como algo político.

Por eso Cambio Democrático es una nueva fuerza independiente.

No somos un gobierno perfecto. Cometemos errores y corregimos el rumbo.

¿Qué hay problemas?

¡Claro que los hay!

¿Que los vamos a resolver todos?

¡Por supuesto que no!

Este es un proyecto a largo plazo.

Estamos sentando las bases para que nunca más volvamos a los tiempos, donde pocos gozan y muchos sufren.

El próximo que se siente en la silla presidencial, sea del partido que sea, ya sabe cuál es el camino a seguir. No hay marcha atrás.

Invito a quien tenga una acusación en contra de funcionarios públicos o de particulares, a que acuda a las instancias judiciales y haga valer allí sus dichos acompañados de sus pruebas.

Les pido a estos grupos que respeten la institucionalidad que tanto defienden de la boca pa’fuera. Los medios no son tribunales de justicia.

Sabemos diferenciar las críticas objetivas de los ataques personales.

Sabemos cuándo es profesional y cuándo es por intereses económicos o políticos.

Compatriotas de los medios

El problema no es con los periodistas honestos y objetivos. Hay verdades que duelen pero hay que aceptarlas.

En mayo de 2011, el Colegio Nacional de Periodistas trajo a la expositora argentina, Mónica Franco para la entrega del premio nacional de periodismo, y oigan lo que dijo sobre la situación de la prensa en Panamá:

Abro comillas:

“Lo que dijo el Presidente de Panamá, el separar periodistas de propietarios de medios, y asignarles a estos últimos “oscuros intereses”, que quieren algo a cambio, es medular. Y ello porque otra de las consecuencias que ha dejado esta revolución del modelo de negocios de los medios es una imparable y avasalladora concentración de la propiedad de los mismos, los que han pasado a ser propiedad de grupos económicos con una amplia gama de intereses en distintas áreas de la economía y finanzas.”

El apetito de los grupos económicos por invertir en este negocio (refiriéndose al negocio de los medios) y así poder controlar esta poderosa vitrina de agenda y opinión pública, ha provocado un cambio radical en la fisonomía, propiedad y estructura de la información y del sistema de comunicaciones”.

Cierro comillas.

Claro, este discurso fue un balde de agua fría para ellos y recibió mínima difusión de los medios, porque confirma lo que estoy diciendo aquí.

No coman cuento.

Antes todas las licitaciones se las ganaban un par de empresas de este cerrado grupo económico y ahora hemos equiparado las reglas para que una gran cantidad de empresas, nacionales o extranjeras liciten. Y eso no nos lo perdonan.

Si hacer que los poderosos que no pagan impuestos, los paguen para que tú tengas la beca universal es corrupción, entonces somos corruptos.

Si obligar a que los ricos paguen sus impuestos para que los discapacitados tengan su ángel guardián es autoritarismo, entonces soy autoritario.

Me da risa: en este país cuando a los dueños de medios de comunicación se les hace pagar sus impuestos, califican la acción como un atentado contra la libertad de expresión.

Pero la matemática es una ciencia exacta y no distingue fueros ni privilegios.

En la contabilidad no cabe la política.

Yo siempre he pagado mis impuestos. Es más, cuando pasaron la ley especial para exonerar de impuesto la venta de las acciones de BANISTMO, yo preferí donarle esa plata a la Iglesia Católica, porque que consideré que eso no estaba bien.

Los impuestos son la sangre del pueblo y mientras yo esté aquí, nadie los va a desangrar.

La Dirección General de Ingresos va a continuar persiguiendo a los evasores, sean quienes sean o tengan el poder mediático que tengan.

No vamos a permitir que nos tiren “cortinas de humo” para no cumplir con la ley fiscal.

EVADIR IMPUESTOS ES CORRUPCIÓN. ES ROBARLE AL PUEBLO.

ES UN CORRUPTO QUIEN NO PAGA IMPUESTOS.

Hablan de transparencia de los funcionarios públicos y estoy de acuerdo. En Panamá existen procesos internacionales para calificar la transparencia de las instituciones.

Pero este país, también necesita una Ley que nos muestre, con nombres, apellidos y cifras, quiénes son las personas y empresas que le vienen robando los dineros al pueblo.

Con la Ley sabremos cuánto pagan todas las personas naturales y jurídicas, haciendo esta información de dominio público.

El pueblo no me escogió para codearme con las altas esferas sociales. El pueblo me escogió para ayudarlos, si no hubiera corrido como presidente de algún gremio.

A mí no me van a amedrentar ni van a detener mi decisión de hacer que ese “Club de Privilegiados” pague sus impuestos o enfrente las acciones legales que correspondan.

Ese grupo de ladrones, porque no hay otra palabra que los defina, que se han hecho millonarios a costa de quedarse con los impuestos del pueblo, no los vamos a condonar ni a perdonar.

Van a tener que pagar por esas carreteras, esos hospitales, esas becas universales, ese nuevo sistema de transporte que pretendían negarles a los panameños.

Y no son solamente los impuestos. También los hay quienes se apropian del acceso a las playas y le prohíben al resto de los ciudadanos el derecho a que puedan usar los balnearios, como dice la Constitución.

Nosotros no tenemos por qué tolerar esas conductas ni asustarnos porque se rasguen las vestiduras y amenacen al país con catástrofes y desgracias, si no se les deja vivir en impunidad.

Habrá que ir pensando seriamente en castigar con cárcel la evasión fiscal, como lo hacen en Estados Unidos y en otras partes del mundo.

Por lo pronto, vamos a empezar a poner orden en este país.

Hermanos panameños:

Al principio del discurso les dije que este era un momento trascendental. Y definitivamente lo es.

O nos entregamos a la comodidad de una prensa amigable, rindiéndonos ante a estos poderes económicos y echamos para atrás; o nos calzamos los guantes y continuamos luchando para darles una mejor vida a todos los panameños.

Señores Ministros:

Este año continuarán los ataques. Porque le seguiremos metiendo la mano en los bolsillos a estos señorones.

Para pagar las carreteras que hacen falta. Así que prepárate, Pepe, que vienen contra ti.

Para pagar las paradas del Metro bus. Ni modo, Jimmy, te va tocar un segundo round.

Giselle, el programa de mi primer empleo ahora es tuyo, así que van a soltar a Alma y van contra ti.

Al nuevo Ministro del MIDA, cuando licites el sistema de riego de Tonosí, te van a caer encima.

Salo, estás construyendo el nuevo Centro de Convenciones, así que te la van a aplicar a ti también.

Para construir los hospitales y Minsa Capsi, así que Franklin, párate firme que estás en su lista.

Para las cárceles que tenemos que hacer, así que Roxi, ya sabes: tú tampoco te salvas.

Para seguir luchando contra el narcotráfico y controlar las fronteras. JR, a ti no te han soltado, así que ya sabes cómo viene la cosa.

Gracias a la Primera Dama, mi esposa Marta Linares de Martinelli, quien ha hecho una extensa labor social que no es ampliamente divulgada por los medios de comunicación.

Su despacho entregó cuatro albergues maternos infantiles en la comarca Gnobe Buglé y seis centros prescolares en Kankintú.

Ha entregado 3700 huertos familiares, escolares y comunitarios.

Un Parque Omar renovado con seguridad y espacios suficientes para el disfrute familiar.

Marta: siempre estaré agradecido contigo por todo el amor y apoyo incondicional que me brindas.

Gracias a mis hijos y hermanos, y a mi madre Gloria porque siempre están aquí, para que yo no caiga y siga luchando.

Ministros y Ministras:

Por injusto que nos parezca ahora, la libertad de expresión y la democracia están por encima del honor de este gobierno y de nuestras familias.

Les pido que nos unamos. Dejemos a un lado cualquier diferencia que hayamos tenido en gabinete y apoyémonos.

Para esta segunda mitad, debemos estar más unidos que nunca.

Los medios seguirán sus ataques, azuzados por una oposición rendida ante los poderes económicos

Este gobierno no le va entregar a los dueños de los medios lo que es del pueblo. Pero tampoco les voy a quitar su derecho de atacarnos sin piedad.

Somos un gobierno que ni se arrepiente ni se lamenta de estar al servicio del país.

Estoy feliz. Un nuevo año empieza y estamos haciendo un excelente trabajo.

Hoy también empieza la segunda etapa de este gran cambio.

Estamos preparados y dispuestos; tenemos nuevos bríos.

Soy un eterno optimista. Siempre he dicho que, juntos, todo lo podemos lograr, y no hay obstáculo que no podamos vencer.

Cuando termine nuestro mandato, nos iremos dejándoles a los panameños un país decente, más justo y con oportunidades para todos.

Este pueblo me ha llegado a conocer mejor que mis amigos, porque soy directo con ustedes y ustedes son directos conmigo.

Vamos a seguir trabajando bajo cualquier circunstancia.

Porque no se trata de nosotros, de nuestras vidas ni de nuestro bienestar.

Se trata del futuro de un pueblo que nos eligió porque le prometimos que íbamos a poner sus intereses primero.

Ningún poder económico es más importante que la voluntad popular, que fue quien nos puso aquí, para hacer que los ricos paguen mas impuestos y que haya una mejor distribución de la riqueza.

Seamos fuertes. Tengamos agallas. Para eso nos eligieron. No para negociar comodidades como se hacía antes.

Quiero terminar con una frase de la canción que hizo famosos a Samy y Sandra Sandoval: Que hablen, que hablen, que digan lo que quieran…”

Las palabras se las lleva el viento, pero las obras quedan.

El cambio no lo detiene nada ni nadie. Ese será nuestro legado.

No hay poder más grande que el poder del pueblo.

Feliz año 2012 y que Dios los bendiga.

MUCHAS GRACIAS