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En Puntitas; Martinelli: en una calle sin salida

El hecho de que Martinelli se haya ido a Miami por un tiempo parece haber sido su peor decisión estratégica.

En Puntitas; Martinelli: en una calle sin salida

Ricardo Martinelli. Foto: Cortesía

A tan solo días de las elecciones del 5 de mayo, el Tribunal Electoral (TE) tomó una decisión que cambió el panorama de la contienda. El expresidente Ricardo Martinelli, que está recluido en el Centro Penitenciario El Renacer, quedó fuera de las papeletas. La reacción del exmandatario no se hizo esperar. Pidió el voto por sus suplentes y los miembros de su partido; y aseguró que estaría de regreso en el 2024. ¿Qué implica esto?

 

Fue una decisión muy dividida (2-1) entre los magistrados del TE. La falta de unanimidad demuestra por sí misma lo compleja que era, y, aunque no la invalida, hace que una sentencia tan importante como la exclusión de un expresidente de la jornada electoral no quede exenta de controversias ni dudas. Es un debate que se ha venido generando desde hace mucho tiempo. El hecho de que la resolución se haya tomado con tan poco margen de tiempo para comicios ha hecho saltar alarmas sobre cuán democrática y legal es.

 

El asunto generaría tranquilidad si todo estuviera totalmente claro. Hay puntualizar primero que Martinelli está preso por su inclusión en un juicio oral por el caso de los pinchazos, pero no ha sido condenado de ningún delito hasta ahora. Por esto, las autoridades del TE no han debido tomar en cuenta este proceso ni tenerlo como motivación para tomar la decisión –legalmente-. La razón a la que aluden en la resolución para inhabilitar al expresidente fue la de “residencia”: por no cumplir con lo dispuesto en el artículo 290 del Código Electoral, que establece como requisito para los candidatos ser residente del circuito electoral correspondiente por lo menos un año antes de la postulación. El tribunal admitió como pruebas unos informes que señalan que el exmandatario estuvo fuera del país hasta el 11 de junio 2018.

 

El hecho de que Martinelli se haya ido a Miami por un tiempo parece haber sido su peor decisión estratégica. No solo porque se expuso a ese proceso de extradición tan largo y extenuante desde Estados Unidos, sino porque ahora tiene una medida de cárcel preventiva y no puede participar de los comicios por la interpretación del Código Electoral hecha por los magistrados. Se puede hablar de interpretación porque las impugnaciones ordinarias se han juzgado contra la residencia física actual, es decir, el lugar de residencia; y las discutidas en el caso de Martinelli fueron contra el tiempo de residencia.

 

Otro problema que ha generado este fallo es que el tribunal determinó que Martinelli no se encontraba fuera del país por razones de “fuerza mayor”, sino por una decisión voluntaria. Esto dejó al expresidente no solo fuera de la contienda, sino sin fuero penal electoral. Entonces, todos sus casos seguirán en manos del sistema penal acusatorio y del Ministerio Público. Lo que en algún momento fue una mudanza estratégica para el exmandatario se ha convertido en el mayor obstáculo para su libertad y sus posibilidades de volver a ocupar un cargo público. Tal vez si Martinelli hubiera afrontado los procesos que se le abrieron desde Panamá en un inicio su situación fuera menos complicada o muy distinta.  

 


Valentina Hilare

La autora es estudiante de periodismo.