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David Salayandía y Ramón Monchi Webster


En Puntitas: ¿WikiLeaks: información o propaganda

Los Papeles del Pentágono y WikiLeaks son cada vez más frecuentes y plantean un dilema entre la importancia de que los ciudadanos estén informados y la necesidad de limitar el acceso a ciertos documentos para preservar la seguridad nacional

En Puntitas: ¿WikiLeaks: información o propaganda

¿WikiLeaks: información o propaganda . Foto: Cortesía

¿Crees que sabes todo lo que hace tu gobierno?, ¿Te parece que los medios de comunicación tienen la capacidad de informar a los ciudadanos sobre todo lo que les atañe?, ¿Consideras que es fácil acceder a información sobre la actividad pública en tu país?

Hoy estamos ante una paradoja porque gracias a las “nuevas” tecnologías los ciudadanos tienen más acceso a la información que nunca, pero, con estas mismas, muchos gobiernos han descubierto nuevas formas de guardar secretos. No siempre lo logran. Escándalos como la filtración de los correos de Hillary Clinton, Los Papeles de Panamá,

Los Papeles del Pentágono y WikiLeaks son cada vez más frecuentes y plantean un dilema entre la importancia de que los ciudadanos estén informados y la necesidad de limitar el acceso a ciertos documentos para preservar la seguridad nacional.

La plataforma digital WikiLeaks volvió a ser tema de conversación esta semana porque su fundador, el periodista australiano Julian Assange, fue arrestado por las autoridades británicas ayer después de que la Embajada de Ecuador en Londres le quitara el asilo político que le había otorgado en el 2012.

Su compañía nació en el 2006 con el propósito hundir al sistema actual y crear un orden nuevo filtrando a los ciudadanos documentos que desvelen los secretos que los líderes internacionales esconden. Los miembros del equipo siempre han defendido que su labor consiste en informar a los ciudadanos y asegurar la libertad de información y la transparencia. Pero, la justicia estadounidense no considera sus intenciones tan honorables y le ha levantado cargos por “conspiración para infiltrarse” en computadoras del Gobierno. Ante tanto revuelo, las reacciones no se han hecho esperar.

El presidente de Ecuador, Lenin Moreno, se dirigió al mundo en Twitter para explicar que su país “decidió soberanamente retirar el asilo diplomático a Julian Assange por violar reiteradamente convenciones internacionales y protocolos de convivencia”. El ministro británico de Exteriores, Jeremy Hunt, aseguró en otro tuit que el periodista "no es un héroe", y le agradeció a las autoridades ecuatorianas la cooperación para asegurar que el australiano afronte su responsabilidad ante la justicia.

Por otro lado, el expresidente ecuatoriano Rafael Correa criticó a través de Twitter la decisión del líder actual: “Lenín Moreno permitió que la policía británica entre a nuestra embajada en Londres para arrestar a Assange. Moreno es un corrupto, pero lo que ha hecho es un crimen que la humanidad jamás olvidará”.

El activista Edward Snowden también expresó su desacuerdo con la medida: “esta detención acabará en los libros de la historia. Es un día oscuro para la libertad de expresión”. Y el abogado estadounidense de Assange, Barry Pollack, condenó el jueves a Estados Unidos por condenar a un periodista por “publicar información veraz”. 

Como se puede ver, algunos aseguran que Assange ha sido un defensor de la verdad, la libertad de expresión y el derecho de los ciudadanos a estar informados; y otros, que el australiano debe ser condenado por poner en peligro la seguridad nacional de Estados Unidos. 

Su trayectoria se puede juzgar de distintas maneras. Assange y su organización, WikiLeaks, alcanzaron la notoriedad por la puublicación de documentos oficiales de varios Gobiernos, especialmente el de Estados Unidos, en los que se pudieron comprobar violaciones de los derechos humanos y la existencia de redes de espionaje a civiles.

Algunas filtraciones han dado los frutos que el fundador esperaba, ya que se dice que ayudaron a impulsar las primaveras árabes del 2011; exponer el apoyo de gobiernos occidentales a los regímenes autoritarios del norte de África; y fueron un factor clave en la movilización popular de Tunez. Pero no toda la labor de la plataforma ha sido elogiada.

A Assange se le acusa de mantener vínculos con Rusia y de haber ayudado a que se filtren correos de Hilary Clinton. Esto no es nada menor, ya que fue un decisivo en la campaña del 2016 que le dio la victoria a Donald Trump. Aquí se puede observar claramente cómo la tecnología es un arma de doble filo. 

Ahora que el fundador de la empresa, Julian Assange, está en problemas con la justicia a nivel internacional es necesario observar con cuidado el comportamiento de los distintos gobiernos. Es de suma importancia que, culpable o inocente, se le respete el debido proceso.

De lo contrario, se le estaría dando crédito a su versión de que todo lo que le está ocurriendo es producto de un montaje de Estados Unidos que busca venganza tras las publicaciones del periodista. La seguridad nacional es importante, pero la justicia y los derechos civiles también.

Valentina Hilaire

La autora es estudiante de periodismo.