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Resumen diario


Panamá, herida y contra las cuerdas; Miguel Ángel Cuadra

El aspecto psicológico del encuentro del martes será vital, no sé cómo trabajará el cuerpo técnico este elemento.

Panamá, herida y contra las cuerdas; Miguel Ángel Cuadra

Miguel Ángel Cuadra. Foto:

Sin duda, no fue el partido que se esperaba de Panamá el día viernes; al caer 0-4 ante los Estados Unidos. Dentro de las posibilidades existían tres escenarios que se debatieron y analizaron durante toda una semana; buscar la victoria, asegurar el empate o perder.

Mantengo mi posición, que si había un partido que significaba todo en tus aspiraciones para ir de manera directa a Rusia, era ante Estados Unidos. Pero también aclaro que nunca planteé la teoría de buscar el partido a lo loco, como algunos habrían podido interpretar.

Por qué señalé que era el partido que había que buscar, porque precisamente Panamá tiene dos rivales directos que son Estados Unidos y Honduras, tu no dependías de nadie excepto de ti mismo, por ende podías amarrar tu boleto directo con una victoria, contra un rival que no llegaba en la mejor forma (basado en los dos partidos previos), no estaba siendo efectivo en ataque y que precisamente la solidez de Panamá era su defensa y por último y no menos importante, el favorito era Estados Unidos, por ende podías amoldar el encuentro sabiendo que el equipo de Estados Unidos, te iba atacar los primeros 15 minutos; tal cual lo señaló el técnico Bruce Arenas durante toda la semana, en las conferencias de prensa y entrevista a los medios.

Ahora bien, también estaba en el tapete la opción de salir a esperar el partido y jugar con un esquema más defensivo, tratando de no arriesgar, jugar al contragolpe y amarrar por lo menos un empate, que te seguía dando la ventaja de un punto sobre uno de tus rivales directos, esperando saber qué iba suceder con Costa Rica versus Honduras, que había sido pospuesto para el día sábado.

Nada de lo que se pudo analizar durante la semana, sucedió. Al final, el técnico hizo su planteamiento y pagamos el precio de haber realizado el peor partido de toda la eliminatoria, incluyendo fase de grupos y el hexagonal. Vimos un equipo partido, sin reacción, sin fuerza, sin voluntad, sin personalidad, sin ganas de jugar al fútbol.

En la cancha, los Estados Unidos terminó el encuentro como quien termina una sesión de práctica, jugando a libertad, relajado, creando todas las oportunidades de gol y peligro que se les pudo ocurrir, jugando a media máquina y de no ser por las 4 ó 5 atajadas que realizó Jaime Penedo, el resultado hubiese sido peor.

Es difícil de entender qué se practicó, cómo se practicó y qué se definió, se iba hacer en ese partido, pues como es de conocimiento; al técnico le importa más ser el foco de atención, que participar a la prensa su punto de vista o el análisis que junto a su cuerpo técnico hizo del rival y sus opciones. Ese tema, no vale la pena ni ahondarlo, es más de lo mismo y no va cambiar.

Lo preocupante es que el único jugador que no había sido habitual titular en el 11 inicial, había sido Michael Amir Murillo, que reemplazaba a Adolfo Machado; que hay que decirlo, en su último partido que fue ante México, tampoco lució bien. Pero todo dependería de qué quería hacer o cuál era la instrucción para Murillo, pero los 10 jugadores restantes, es la base del cuadro titular de Panamá, a lo largo del Hexagonal. ¿Qué sucedió? ¿Se estudió al rival de la manera correcta? ¿Dónde quedó todo lo que dijeron los propios jugadores, previo al partido? ¿No era este, el partido más importante? Creo que las preguntas sobran y lo que deja ese sin sabor, es la actitud tan displicente del equipo ante una oportunidad única, de lograr el sueño de un país; un sueño que gracias a “otros”, sigue vivo.

Realmente, cuando ves lo que hemos logrado en este Hexagonal, no hay diferencia alguna con relación al proceso anterior con Julio Dely Valdés, porque a falta de un partido, estamos en la misma posición, con un equipo herido y contra las cuerdas.

El aspecto psicológico del encuentro del martes será vital, no sé cómo trabajará el cuerpo técnico este elemento, considerando lo que ya sabemos sucedió posterior al encuentro y que tiene aislado a todos los medios, de la concentración y los jugadores.

Una vez más, dependemos de Costa Rica, que gracias a Kendall Waston que con su gol en tiempo de reposición, lograba el empate ante Honduras y nos hacía el favor, de darnos esa mínima oportunidad de en el choque directo ante ellos, lograr el cuarto puesto del Hexagonal y alcanzar el repechaje.

Amanecerá y veremos, que será de Panamá el día de mañana; conociendo previamente al rival de Asia, porque Australia y Siria, juegan a las 04.00 a.m. del martes 10, por lo que temprano sabremos quién es el equipo de Asia con el que habría de pelearse la CONCACAF ese boleto al Mundial de Rusia 2018.

Seguimos en la lucha, tal vez no con la confianza y alegría que se podía palpar el día viernes, sino con la duda y la presión de que nos jugamos el todo o nada ante Costa Rica, como dicen, una selección ya clasificada que vendría relajada, cosa que no comparto; no por ellos, sino que la historia pasada te señala el mismo camino y cuidado, con el mismo resultado.