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Carrusel Deportivo

Miguel Cuadra y Santos Cano


Consumo de carnes rojas para tu salud

El consumo de carnes de rojas debe controlarse y sustituirse por otros alimentos si queremos evitar las malas consecuencias para la salud cardiovascular

Consumo de carnes rojas para tu salud

Consumo de carnes rojas para tu salud. Foto: Cortesía

Con la carne roja, mejor menos que más. Así lo demuestra un estudio que asocia su consumo abusivo con un aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares y la mortalidad por cáncer. La sustitución de estas carnes por otras fuentes de proteínas saludables reduce los riesgos y también satisface el paladar.

Son muy apetecibles, fáciles de adquirir y preparar, pero cuidado!

El consumo de carnes de rojas debe controlarse y sustituirse por otros alimentos si queremos evitar las malas consecuencias para la salud cardiovascular. Según apunta un estudio realizado por el Departamento de Nutrición de la Universidad de Harvard, la ingesta de carne roja se asocia con un aumento del riesgo del total de padecer enfermedades cardiovasculares y de mortalidad por cáncer.

Alternativas a la carne

En una alimentación saludable y equilibrada, la ingesta recomendada de este alimento es de 3-4 raciones a la semana (raciones de 100-125 g, es decir, un filete pequeño). Aunque muchas personas descartan la reducción del consumo de carne por temor a disminuir también las cantidades de proteíans necesarias para el organismo, ¡nada más lejos de la realidad! Ya hemos comentado antes que las carnes no son la única fuente de proteínas, ya que también puedes encontrar este nutriente en otros alimentos como: Las legumbres, el pescado, la clara de huevo

Ojo con los embutidos

Muchas veces no nos damos cuenta, pero los embutidos también son carne. En personas sanas, los embutidos deben consumirse pocas veces a la semana debido a la gran cantidad de ácidos grasos saturados, colesterol y sal que contienen.

Y algo muy importante: los pacientes cardiacos deben intentar restringir la ingesta de carnes rojas y decantarse mejor por las magras con poca grasa (pollo sin piel, conejo). De esta forma, contribuirán a evitar  el efecto negativo de las grasas saturadas que perjudican más su salud cardiovascular.