Disfruta en la ducha con tu pareja y rompe con la rutina

Ducharse en pareja puede ser una experiencia inolvidable, cuatro manos hacen más que dos

Disfruta en la ducha con tu pareja y rompe con la rutina

Ducharte en pareja . Foto: Archivo

Cuando estamos en la ducha es de esos pocos momentos en el que nos mostramos tal y como somos, desnudos físicamente y desnudos emocionalmente, sin ningún atributo que nos defina.

Uno de los beneficios de ducharse en pareja es que al mostrarnos a nuestro compañero tal y como somos reforzamos los vínculos de intimidad. Mostrando nuestros errores e imperfecciones podemos deshacernos de inseguridades y miedos.

Normalmente nos tomamos la ducha como un ritual necesario, actuamos de forma autómata haciendo los mismos movimientos de cada día, sin pensar que hay zonas de nuestro cuerpo a las que quizás no les prestamos la atención adecuada.

Ducharse en pareja puede ser una experiencia inolvidable, cuatro manos hacen más que dos, dependiendo de como se ponga el ambiente, quizás llegamos a zonas más profundas que las que solemos tocar en nuestras duchas diarias.

A parte de todo esto, lavarse la espalda mutuamente, frotarse en el cuerpo del otro o acariciarse el pelo, además de una profunda higiene puede despertar sentimientos más calientes.

Lo peor que le puede pasar a una pareja es caer en la rutina, hacer siempre las mismas cosas de la misma forma y en los mismos sitios acaba por apagar la llama del placer. El sexo es un pilar indispensable de la vida en pareja y para que este funcione hay que poner de vuestra parte y probar cosas nuevas.

Tener  sexo en la ducha es una muy buena forma de acabar con la rutina, hacerlo de forma diferente.

 En este espacio podrá probar nuevas posturas, prestar atención a otras partes del cuerpo, además, la sensación de tocaros piel con piel debajo del agua es incomparable.