"Quiz" La revista de pasatiempos que desafía la crisis del papel

Juan Luis Ezcurra, director de la publicación cuenta las claves que hacen que siga dando beneficio

Persona resolviendo crucigrama. Foto: verbalia.com

MADRID: Los periódicos y revistas impresos viven una profunda crisis. La caída de ventas, motivada por la revolución digital, y la consiguiente disminución de la publicidad han provocado pérdidas económicas en en la inmensa mayoría de ellos.

Pero hay una publicación que se salva y que matiene los beneficios desde hace una década.

Se trata de Quiz, la revista veterana de los  pasatiempos. Juan Luis Ezcurra, director de la publicación, nos ha contado las claves que hacen que siga dando beneficios: "Nosotros también hemos sufrido la crisis, porque no vendemos ni la mitad de lo que vendíamos hace 20 años.

Pero a base de subir un poco los precios, abaratar los costes y no deber a los bancos, vas cuadrando los números. Es economía de supervivencia".

Quiz salió a la venta en 1973. Lleva 44 años en el mercado y su edición semanal llega a una tirada de 45.000 ejemplares. El Quiz Extra, una edición especial mensual, dobla esa cifra. "La fórmula es ser muy constantes en hacer un buen producto y fidelizar a nuestros clientes, que son exigentes y si ven cualquier pequeño error enseguida nos avisan", ha detallado Ezcurra.

El perfil de estos compradores es muy heterogéneo, pero destaca un colectivo: "Gran parte de nuestros clientes son jubilados y eso da mucho soporte a una empresa como la nuestra".

Los encargados de realizar los pasatiempos son los crucigramistas, aunque ahora la mayoría de ellos se hace por ordenador. Quiz prefiere el método de creación tradicional y tiene 20 personas en plantilla y cuenta con varios colaboradores más. La cualidad imprescindible para dedicarse a ello es tener una facilidad increíble para cruzar palabras: "Son personas normales, pero con la habilidad de que cuando ven un emparrillado y les decimos que lo rellenen con nombres lo hacen en dos horas".

Hay que nacer con ese talento. Porque los pasatiempos tienen que tener la misma longitud de palabras arriba y abajo, sin palabras al revés, ni tiempos verbales y con definiciones claras: "Cuando empezamos nos guiábamos por todos los diccionarios enciclopédicos que había. Y eso generaba discusiones de criterio. Hasta que decidimos que estuviera circunscritas al diccionario de la RAE. 

Entrevista programa "La Ventana" 

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