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Zonas erógenas que quizás no hayas explorado

Una de las zonas erógenas más desconocidas es la parte baja de la espalda o zona lumbar

Zonas erógenas que quizás no hayas explorado

Pareja sensual. Foto: Archivp

Las zonas erógenas son aquellas zonas del cuerpo que provocan diferentes sensaciones de placer cuando son estimuladas, ya sea de forma manual u oral. Esto se debe principalmente a que suelen acumular muchísimas terminaciones nerviosas, las cuales nos otorgan la capacidad de experimentar y sentir las sensaciones de placer, dolor, calor, frío, presión, etc. 

En los momentos de intimidad, es muy importante identificar las principales zonas erógenas del cuerpo de nuestra pareja y saber estimularlas correctamente para que su excitación y placer vayan en aumento, de esta forma el encuentro será completamente satisfactorio para ambos

El vientre y el costado

Tanto el vientre como la zona del costado son partes del cuerpo repletas de terminaciones nerviosas, por lo que pueden dar un gran placer cuando se estimulan bien. Esas cosquillas que sientes cuando te tocan estas zonas pueden convertirse en sensaciones muy placenteras y excitantes si es tu pareja quien te da las caricias en uno de vuestros momentos íntimos y ardientes. 

El placer puede potenciarse estimulando estos puntos erógenos con algún objeto erótico, como una pluma por ejemplo. 

Los hombros 

Los hombros son una de las partes más sexys y sensuales tanto de la figura femenina como masculina, y son también una de las zonas erógenas desconocidas por descubrir, ya que son súper sensibles al contacto y cuando se acarician generan sensaciones la mar de placenteras. 

Uno de los mejores preliminares es deleitar al otro con un masaje erótico que incluya la estimulación de esta zona aplicando un buen aceite aromático

La parte interna de los muslos
Antes de pasar a la estimulación de la zona genital, detenerse unos segundos en la parte interna de los muslos hará que tu pareja enloquezca de placer.

Esta parte de las piernas esta muy próxima a los genitales y es muy sensible, por lo que las caricias y los besos en ella hará que la excitación alcance un punto álgido y que las ansias y el deseo de seguir avanzando hasta la penetración aumenten muchísimo. 

El perineo

Otra de las grandes zonas erógenas femeninas y masculinas que muy pocos toman en cuenta es el perineo. Recibe este nombre el área situada entre los genitales y el ano, un punto que genera un placer inigualable y que puede hacernos disfrutar de orgasmos mucho más potentes e intensos, incluso sin la necesidad de tener que recurrir a la penetración. 

La estimulación del perineo puede hacer mediante caricias o besos y lamidas durante una
buenasesión de sexo oral.                                     

El antebrazo y las manos

Aunque te parezca sorprendente, lo cierto es que las palmas de las manos y la parte interna de los antebrazos tienen muchas terminaciones nerviosas y, por ello, las caricias en estas zonas pueden ser muy pero que muy placenteras. 

Eso sí, es muy importante que la estimulación que se realice sea extremadamente suave y delicada en todo momento.

La parte baja de la espalda

Una de las zonas erógenas más desconocidas es la parte baja de la espalda o zona lumbar. Cuando se acaricia esta área o se masajea, se produce un aumento del flujo sanguíneo de la pelvis, lo cual es perfecto para disfrutar de una sensación de relajación y placer justo antes de la estimulación genital o de la penetración. 

La zona lumbar es una parte muy sensible y delicada en muchas personas, por lo que son preferibles las caricias suaves y lentas dejando a un lado los movimientos bruscos y las fuertes presiones. 

El cuero cabelludo

Según los sexólogos, los masajes capilares y las caricias en el cuero cabelludo son ideales para liberar todas las tensiones acumuladas antes de iniciar la relación sexual. Esto conseguirá que ambos podáis disfrutar muchísimo más durante el coito, que estéis completamente concentrados y que, finalmente, alcancéis un orgasmo increíble.