Escucha ahora

Programación Musical

Radio Panama


Anuncian Nobel de la Paz para activistas contra la violencia sexual

La iraquí Nadia Murad y el médico congoleño Denis Mukwege.

Anuncian Nobel de la Paz para activistas contra la violencia sexual

Activistas son de origen congoleño e iraquí. Foto: Cortesía

El comité noruego ha anunciado este viernes que el premio Nobel de la Paz de este año recae en dos activistas contra las violaciones de mujeres en contextos de guerra: Nadia Murad, ex esclava del grupo yihadista Estado Islámico (IS), y Denis Mukwege, ginecólogo congoleño. Ambos también ganadores del Sajarov, galardón que entrega el Parlamento Europeo.

A sus 25 años, Murad es el rostro más conocido de las 3.000 mujeres y niñas yazidíes que fueron secuestradas en el norte deIrak en 2014 y convertidas en esclavas sexuales del IS. Un dolor que, según reconoce el comité Nobel noruego, la joven ha relatado por medio mundo con «un coraje fuera de lo común» y «levantando la voz en nombre de otras supervivientes». «Nadia Murad es víctima de crímenes de guerra. Rechazó aceptar los códigos sociales que obligan a las mujeres a permanecer mudas y avergonzadas por los abusos que padecieron», subraya el fallo.

Mukwege conoce a fondo las secuelas que sufren las mujeres víctimas de violaciones de guerra. Hace dos décadas que el doctor se convirtió en el reparador de las mujeres de la República Democrática del Congo. «Cuando una mujer es violada, veo en ella a mi mujer. Cuando lo es una madre, veo a mi madre, y cuando lo es un menor, siento como si fueran mis propios hijos», decía durante una comparecencia internacional recogida en el documental 'L'homme qui répare les femmes' (El hombre que repara a las mujeres).

Mukwege, de 63 años, se formó en Burundi y Francia hasta que en el año 1996 fundó el Hospital de Panzi, en Bukavu, alertado por el número de mujeres violadas que aumentaba cada año. Su labor no ha gustado a algunos grupos armados de la zona, que en 2012 trataron de acabar con su vida forzándole al exilio durante algunos meses. Ahora un equipo permanente de fuerzas de paz de la ONU custodia el hospital donde trabaja y vive.