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Qué hacer si la señal de WiFi está lenta

La mayoría de los ataques se producen en equipos que llegan con la configuración de fábrica y cuyas claves no han sido modificadas por el usuario

Qué hacer si la señal de WiFi está lenta

Conexión WiFi. Foto: adslzone.net

El uso no autorizado de la conexión a internet podría fácilmente pasar desapercibida al no haber un número de equipos muy elevado conectado a la red. Sin embargo, en la era de los móviles, tabletas y demás dispositivos accediendo a la red, una conexión adicional nos puede tirar abajo la conexión. El acceso no autorizado a las redes inalámbricas es muy común, y lo peor del asunto es que en la mayoría de las ocasiones no se detecta. 

El primer síntoma: esto va muy lento

Si uno ha llegado a preocuparse por la integridad de su red, será porque ha notado un considerable descenso en la velocidad de internet, por lo tanto no sirve de nada confiarse en la instalación que ha llevado a cabo nuestro proveedor de internet y las contraseñas utilizadas, puesto que esta barrera de acceso puede ser fácilmente franqueada; basta con una rápida búsqueda en Google con los términos hack wifi para entender la dimensión del asunto. 

¿Quién se ha conectado a mi red exactamente?

Por fortuna, existen una multitud de herramientas gratuitas con las que podremos monitorizar el acceso como es el caso de Fing, una app multiplataforma que nos dirá en un barrido qué dispositivos están conectados. En el listado veremos algunos claramente, como los móviles de todos los miembros de la familia, y otros más dudosos como los equipos de domótica que se hayan conectado a la red (bombillas, interruptores, etc.). Si al final del listado encontramos algún sospechoso o que indique claramente un modelo de ordenador o tableta que nadie tiene en casa, habremos dado con el vecino usurpador. El acceso no autorizado a nuestro WiFi tiene potencialmente más consecuencias de las que inicialmente podamos intuir: no es solo que la velocidad de acceso disminuya, sino que este usuario puede utilizar nuestra red para actividades delictivas y si el asunto termina en los tribunales, es difícil explicar que se trataba del vecino. 

Expulsar al usurpador

Detectado el intruso, lo primero que hay que hacer es expulsarlo, algo que resulta más fácil de lo que inicialmente se podría pensar. La primera medida consiste en acceder al panel de control del router y, si no tenemos las instrucciones del fabricante a mano, la mayoría de los routers  usan la dirección 192.168.1.1 y en cualquier caso, siempre se puede localizar el manual en internet. Una vez dentro del panel de control, lo primero que hay que hacer es cambiar la contraseña de la red que generalmente se encuentra en la sección WiFi por una que debemos apuntar, puesto que habrá que conectar de nuevo todos los equipos. 

Evitar nuevos accesos

La mayoría de los ataques se producen en equipos que llegan con la configuración de fábrica y cuyas claves no han sido modificadas por el usuario. En este sentido, lo más recomendable es cambiar también la contraseña de acceso al propio router y huir así del conocido admin que emplean un gran número de fabricantes. La segunda medida consistirá en asegurarse que la red inalámbrica cuenta con el mayor nivel de cifrado posible, a saber, WPA2, y por último, hacer un barrido cada cierto tiempo de los dispositivos conectados a la red para aseguramos de que no hay accesos indeseados pese a todas las medidas. En este sentido, algunas marcas especializadas en seguridad en la red, como es el caso de McAfee, ofrecen al usuario plataformas segurasd mediante las cuales, y a través de una app en el móvil, tengan un control absoluto de todo lo que sucede en su red sin volverse loco con complejas configuraciones.

elpais.com