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Conozca más sobre la genética del panameño

El arqueólogo Carlos Fitzgerald comparte detalles de investigaciones realizadas sobre orígenes de la población panameña.

Para comenzar, Panamá no significa abundancia de peces, abundancia de mariposas y tampoco se le debe a un árbol. Esos son significados que se le han venido añadiendo después, afirmó el antropólogo Carlos Fitzgerald en Radio Panamá.

Fitzgerald indicó que Panamá era el nombre de un Cacique, jefe máximo de una tribu que estaba ubicada aquí. En la época de la conquista, los españoles le daban el nombre a los lugares de acuerdo a su jefe. Había Panamá, Tubanamá, había Nuanamá, es decir que el nombre se repetía con sufijos y prefijos. Esa gente eran los cuevas, los cuales se extinguieron en los primeros 50 años de la conquista y lo único que nos queda son los nombres o nomenclaturas de este grupo étnico.

Hacd algunos años un grupo de especialistas analizaron muestras de individuos que habían aparecido en un grupo de entierros cerca de donde se encuentra la estatua Morelos, en la entrada de Panamá Viejo, de las cuales se pudo obtener el ADN de 10. En el análisis, indicó Fitzgerald que lograron saber que los Cuevas tenían unas características genéticas que se llaman haplogrupo A2 y también se logró obtener el ADN mitrocondrial (dado por la genetica de los ancestros maternos).

El antropólogo Carlos Fitzgerald afirmó que la mayor parte de la población panameña hoy tiene en su ADN mitocondrial (materno) el haplogrupo A2, osea que está vinculada directamente con esos ancestros a pesar de que los Cuevas se extinguieron, todavía sus genes persisten en las células y están siendo transmitidos hacia el futuro.

A través de las épocas los genes van evolucionando y mutando pero no se pierden, dice Fitzgerald. Especialmente por los genes de la línea materna (ADN mitocondrial) se pueden tener mediciones con bastante precisión de la antigüedad de un grupo humano. Se sabe que los primeros habitantes del istmo de Panamá ingresan al final de la ultima edad de hielo, es decir, entre
11 mil y 15 mil años antes de Cristo y en aquella época ya tenían eso que se conoce como el haplogrupo.

Todos los seres humanos somos de la misma raza pero hay variedades, una especie de diferenciación que se da precisamente por migraciones y el tiempo transcurrido. En el caso de América hay cuatro haplogrupos identificados por letras.

En el caso de Panamá se tiene el haplogrupo A2, que llegó hace por lo menos 15 mil años al Istmo y permaneció en este lugar, aseguró el antropólogo Carlos Fitzgerald.

Usted puede ver y escuchar la entrevista completa a continuación: