Escucha ahora

Programación Musical

Radio Panama


Fiscalía del Distrito Este de Nueva York solicitó detención permanente de Luis Enrique Martinelli ante riesgo de fuga

A juicio de la fiscal Smith sobre mantener la detención de Luis Enrique, es debido a que, durante los últimos 15 meses, el acusado presentó múltiples recursos en diferentes instancias en Guatemala, a fin de evitar su entrega a Estados Unidos.

Fiscalía del Distrito Este de Nueva York solicitó detención permanente de Luis Enrique Martinelli ante riesgo de fuga

Luis Enrique Martinelli Linares. Foto: AFP

La tarde de este lunes 15 de noviembre, la fiscalía del Distrito Este de Nueva York solicitó a un juez federal que ordene la detención permanente de Luis Enrique Martinelli Linares ante un posible riesgo de fuga.

“El acusado presenta un riesgo de fuga sustancial y comprobado, y debe estar detenido”, señala una nota entregada por la fiscal Alixandra Smith y que también suscriben abogados del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Esta nota fue entregada a la magistrada juez Marcia M. Henry, poco antes de la llegada del acusado a suelo estadounidense, hecho ocurrido a eso de las 6:25 p.m. de este lunes.

Aún se desconoce cuándo Luis Enrique será conducido a la sala del juez federal Raymond Dearie (el juez principal de la causa), para conocer el indictment formalmente presentado en su contra, en febrero pasado, por presuntamente participar en una trama para blanquear coimas pagadas por Odebrecht.

En la citada nota, se expone que Martinelli Linares, asesorado por un abogado estadounidense, había pactado un acuerdo de culpabilidad para resolver su situación procesal, pero aproximadamente el 25 de junio de 2020, cuando la negociación estaba en la recta final y sin avisar a las autoridades, evadió los controles fronterizos y huyó en un bote a Bahamas. En este acuerdo de culpabilidad también participaba el otro hijo del expresidente Ricardo Martinelli, Ricardo Alberto Martinelli Linares.

La nota consta de de nueve páginas y agrega que una vez en Bahamas, los hermanos Martinelli Linares, así como la esposa e hijas de Luis Enrique, abordaron un jet privado con intención de retornar a Panamá, pero dadas las restricciones vigentes en aquel momento por la pandemia de la Covid-19, hubo cambio de planes y el avión tuvo que aterrizar primero en Costa Rica y luego en El Salvador. Después de unos días, ante la imposibilidad de volar a Panamá, los dos hermanos se dirigieron a la frontera con Guatemala, donde llegaron utilizando el servicio de Uber. Como ahí también habían declarado medidas por la pandemia, “burlaron” la restricción utilizando credenciales diplomáticas “que falsamente los acreditaban como oficiales del Parlamento Centroamericano” (Parlacen). La esposa e hijas de Luis Enrique se quedaron en un hotel en El Salvador. Finalmente, como se recordará, los dos hermanos fueron capturados el 6 de julio de 2020, cuando se disponían a tomar un avión privado a Panamá, en el aeropuerto La Aurora, de la capital guatemalteca.

A juicio de la fiscal Smith sobre mantener la detención de Luis Enrique, es debido a que, durante los últimos 15 meses, el acusado presentó múltiples recursos en diferentes instancias en Guatemala, a fin de evitar su entrega a Estados Unidos.

La extradición de Luis Enrique Martinelli Linares fue avalada el 17 de mayo de 2021, por el Tribunal Quinto de Sentencia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente, y ratificada el 21 de junio por la Corte de Apelaciones. El 15 de octubre, la Cancillería guatemalteca giró las comunicaciones formales a Estados Unidos y, finalmente, la entrega se completó el 15 de noviembre.

La fiscal Alixandra Smith también añade que la detención preventiva solicitada es consecuente con la gravedad de los delitos que se le atribuyen y la cantidad de evidencia acumulada en su contra. Al mismo tiempo, aseguró que Luis Enrique Martinelli conoce bien la acusación y las pruebas en su contra, dado que la negociación para lograr un acuerdo de culpabilidad estaba casi completa cuando se evadió de las autoridades estadounidenses, en junio de 2020.

“Solo dos días después de que el gobierno le comunicara a su abogado sobre algunos términos finales de su acuerdo, Luis Martinelli Linares, junto a su familia y Ricardo Martinelli Linares, se fugó de Estados Unidos, sin avisar, en un esfuerzo que requirió botes, aviones privados y credenciales diplomáticas inválidas, solo para ingresar a Panamá y escapar de Estados Unidos”, señala la nota de la fiscal, que recuerda, además, que la Constitución panameña impide la extradición de sus nacionales.

Smith enfatizó que el implicado tiene doble nacionalidad: panameña e italiana, y a la fortuna familiar, lo que le permite contar con los medios suficientes para evadirse. De hecho, anota que el avión que los esperaba en Guatemala, cuando fue capturado, el 6 de julio de 2020, es de su familia.

“Dadas las acciones de Luis Martinelli Linares durante los últimos años, es claro que tomará medidas extremas para evitar el enjuiciamiento en Estados Unidos y regresar a Panamá, y tiene los recursos para hacerlo”, subrayó.

En la acusación (indictment) presentada a la Corte el 4 de febrero pasado, los fiscales del Distrito Este de Nueva York plantearon tres cargos contra los hermanos: uno por presuntamente conspirar para lavar dinero, y dos más, por ocultar información sobre el blanqueo de capitales. Luis Enrique enfrenta dos cargos adicionales, por el supuesto uso de dineros obtenidos a través del lavado de activos.

En aquel indictment, los fiscales anotaron que, si finalmente son condenados, los bienes ligados a los cargos por los que son acusados podrían ser confiscados.

La acusación se basa en hechos presuntamente cometidos entre agosto de 2009 y septiembre de 2015, coincidiendo en gran parte con el mandato presidencial de su padre.

En la acusación formal se dice que los hermanos Martinelli Linares participaron en la recepción y pago de sobornos por $28 millones.

Según la acusación, Ricardo Alberto y Luis Enrique facilitaron el pago de sobornos de Odebrecht por o para el beneficio de un “alto oficial del Gobierno de Panamá” (cuyo nombre no aparece escrito), realizando tareas que incluyen la apertura y manejo de cuentas bancarias a nombre de empresas fantasma en jurisdicciones extranjeras.