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Resumen diario


Kevin León, sobreviviente de la tragedia en Bayano: ‘Por obra y gracia de Dios estoy vivo’

"Volvimos a nacer, volvimos a nacer", gritaron los sobrevivientes de esta tragedia suscitada en la Cueva de Bayano, mientras reaccionaron en el hospital de Chepo donde recibieron atención médica.

Con un nudo en la garganta y la voz quebrantada, Kevin Alex León, compartió la mañana de este martes su testimonio, luego de “volver a nacer”, tras la fatídica tragedia ocurrida el domingo en la Cueva de Bayano, cuando un grupo de 16 excursionistas fueron sorprendidos por una cabeza de agua, dejando como saldo la muerte de tres personas, entre ellas el guía turístico y propietario de la empresa operadora del tour.

Kevin y su pareja Diego, ambos de nacionalidad venezolana, formaban parte de este grupo y por sus mentes nunca pasó que lo que sería un agradable momento de distracción se convirtiera en un atroz momento de desesperación al ser alcanzados por una cabeza de agua mientras exploraban cada rincón de esa caverna.

Desde la mañana, el grupo, en el que casi todos eran muy jóvenes, visitó inicialmente la comunidad Emberá donde compartieron con los indígenas y almorzaron, seguidamente, a eso de la 1:10 p.m. aproximadamente, se dirigieron a la Cueva de Bayano donde el clima estaba agradable sin ninguna señal de lluvia, después de estar recorriendo el sitio por una media hora a 45 minutos, se registró una lluvia moderada, de pronto avanzaron 10 minutos más y escucharon un gran ruido.

“El guía nos dice que nos devolvamos porque algo iba a pasar, ya cuando nos estábamos devolviendo, cuando yo volteo el río me llevó con una fuerza impresionante, eso parecía un parque acuático, pensé por un momento que era parte de la atracción, pero no fue así. La cabeza de agua nos llevó a todos, solo cinco personas que eran las que iban adelante lograron avanzar y gracias a Dios no les pasó nada, entre ellas iba una persona de edad mayor”, narró.

Kevin añade que se apretó muy duro el casco para no perderlo en el camino, ya que eran bastante inseguros, no se sujetaban muy bien en las cabezas de los excursionistas. “No recibí golpes en la cabeza, gracias a Dios, pero tragué demasiada agua, la persona que iba conmigo, que era mi pareja, él si chocó de frente con una piedra, se abrió toda la parte de enfrente de la cabeza, le agarraron 18 puntos, fue algo demasiado catastrófico, yo pensé que iba a morir al tragar tanta agua. Nunca solté mi teléfono, creo que eso también fue mi apoyo, me ayudó a no chocar tanto con las piedras, el teléfono me protegió y cuando salimos del río no le había pasado absolutamente nada”.

Además de darle las gracias a Dios por brindarle una segunda oportunidad de vida, este joven le atribuye a su pareja Diego estar sano y salvo, pues él lo tomó fuertemente del salvavida para ayudarlo a llegar a la orilla del río.

“Ya yo había perdido la noción del tiempo, yo tengo una pierna falseada, no tenía la fuerza para sostenerme en pie, me pegué con muchas rocas, ahorita tengo una pierna lesionada, gracias a Dios libre de fracturas, no tuve huesos rotos”, prosiguió León.

Mientras se encontraban en las peripecias para poder llegar a la orilla del río, afirma que además de escuchar el impacto del agua golpeando sus cuerpos, los gritos y quejidos formaban parte de la catastrófica escena. “Quedamos a oscuras, las linternas ya no servían porque habían chocado con las piedras, yo solamente le pedía a Dios que nos sacara de esto rápido, yo no sé cuánto tiempo demoró el arrastre dentro de la cueva, pero yo lo vi eterno”.

Cabe señalar que este grupo de excursionistas ninguno era conocido, todos se conocieron el mismo día de la expedición.

Los primeros fallecidos reportados por el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), Kevin reveló que eran pareja.

El primer socorro que recibieron tras el arrastre en la cueva fue por parte de los moradores del lugar. “Mi celular, que quedó intacto fue el que me ayudó a localizar a las personas en Panamá para que nos pudieran socorrer en el hospital de Chepo. Yo vi cuando sacaron a las personas muertas del río, yo vi al resto de las personas golpeadas, mis golpes fueron en la columna y la pierna, yo quedé consciente. Yo salí del río arrastrado porque no aguantaba la pierna”.

Reveló que al revisar su celular cuando salió del río, eran como las 5:00 p.m. y las autoridades competentes demoraron en llegar al área.

Dejó claro que la empresa operadora no tenía conocimiento o advertencia sobre mal tiempo en cuanto al clima se refiere, de ser así, Kevin asegura que no hubiesen realizado esta travesía.

Este grupo de jóvenes tenía dentro de sus planes hacer otra expedición para Chiriquí, lamentablemente y a raíz de este hecho todo se trastocó.

"Volvimos a nacer, volvimos a nacer", gritaron los sobrevivientes de esta tragedia suscitada en la Cueva de Bayano, mientras reaccionaron en el hospital de Chepo donde recibieron atención médica.