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Frecuencia Deportiva

David Salayandía y Ramón Monchi Webster


Las cifras de embarazos en adolescentes hablan de un ‘fracaso de las familias’ en temas de educación sexual integral

La mayoría de las chicas que resultan embarazadas provienen de lugares donde hay desigualdad social.

Hace unos días se publicó el estudio de Consecuencias socioeconómicas del embarazo en la adolescencia en Panamá, elaborado por el Fondo de Población de Naciones Unidas (Unicef), evidenciando que los embarazos en adolescentes que se registraron durante 2019 representaron un costo económico para el país de $525 millones.

Para la gerente de Planificación y Evaluación de la Asociación Panameña para el Planeamiento de la Familia (Aplafa), Yuri Pittí, estas cifras de embarazo en adolescentes y embarazo infantil son espeluznantes, pues se habla de que un 27% del total de embarazos anuales durante 10 años continuados responde a niñas y adolescentes.

Tajantemente dijo que estas cifras nos están hablando de un “fracaso de las familias en esa tarea (educación sexual integral), las cifras no están hablando de una incapacidad porque también la generación de padres que hoy está criando a hijos e hijas es una generación que no recibió educación sexual integral y muchos no tienen las herramientas para brindarla”.

Mencionó que la mayoría de las chicas que resultan embarazadas provienen de lugares donde hay desigualdad social. Al mismo tiempo, las cifras hablan de una alarmante situación de abuso sexual infantil, sobre todo en los hogares. “El lugar más peligroso para las niñas adolescentes hoy es en el hogar donde se perpetran estos abusos por familiares”, señaló.

Es por ello que nace la necesidad de implementar la educación sexual integral y que esa tarea sea tomada por el Estado y ejecutada desde las escuelas.

Pittí afirmó que la pobreza es causa y efecto de estos embarazos. “Las que tienen un embarazo a corta edad tienen muchas menos probabilidades de seguir su ciclo educativo, tienen muchas menos probabilidades de obtener empleos dignos, de tener salarios dignos y es bien sabido por estudios internacionales que las hijas de madres adolescentes también tienen mucha más probabilidad de ser madres adolescentes, hay que romper ese ciclo con educación”, argumentó.