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Boletín Agropecuario

Ing. Mario Etchelecu, Ing. Fabio Garibaldo


Panamá en la Gran Colombia: ¿afortunado error histórico?

Panamá se unió a la Nueva Granada voluntariamente, pero luego pasaron 7 intentos de separación y 4 separaciones declaradas, hasta que se consolidó la separación, en 1903.

Panamá en la Gran Colombia: ¿afortunado error histórico?

El espíritu del panameño es de auténtica libertad, una libertad a la que la historia le ha tendido talanqueras, que por fortuna siempre ha sabido superar.

Desde las épocas de la conquista y la posesión española que convirtió al istmo en el punto de partida de grandes expediciones en busca de más tierras y tesoros, el panameño ha luchado por su libertad.

Cuentan algunos historiadores que en plena etapa colonial, cuando los invasores usaban -con látigo en mano- la fuerza de indígenas y esclavos para levantar enormes construcciones o amasar riqueza con el trabajo de los aborígenes en minas y haciendas, el sueño de libertad era permanente y muchos huían hacia zonas selváticas, especialmente el Darién, a donde los blancos extranjeros no se atrevían a llegar.

Así se gestó un espíritu emancipador, así se logró abolir la esclavitud y así, con ese anhelo libertario, se comenzó a formar el movimiento para eliminar el dominio español.

Ese anhelo se acrecentó con el movimiento de independencia de las colonias inglesas, el cual le dio vida a Estados Unidos, o con las tareas emancipadoras que proliferaban por el continente, lideradas, entre otros, por Simón Bolívar y José de San Martín.

El 10 de noviembre de 1921 se produjo el Primer Grito de Independencia en la Villa de los Santos y su promotora fue Rufina Alfaro, una mujer cuya historia se mueve entre la realidad y las leyendas, pues muchos dudan de su existencia. Pero el alzamiento de su voz, real o ficticia, fue importante para que el pueblo se levantara y fue tan fuerte el tono de la mujer, también real o ficticio, que se escuchó en otras ciudades que se unieron a la causa.

Bastaron menos de tres semanas para que el 28 de noviembre fuera convocado un cabildo abierto en el que participaron autoridades y lugareños. El resultado fue contundente: ese día quedaron rotos los lazos que hacían de Panamá un país gobernado por españoles.

Tras una intensa lucha, el 4 de enero de 1822 se firma un acuerdo por medio del cual se retiran todas las tropas españolas con sus barcos y se pone punto final al dominio de la monarquía que había llegado de la península Ibérica.

 

LA PRESENCIA DE PANAMÁ EN LA GRAN COLOMBIA

 

Muy pronto los nuevos gobernantes de Panamá decidieron unirse voluntariamente a la Gran Colombia, amparados en la tradición de pertenecer al Virreinato de Nueva Granada y admirados por la gesta de Simón Bolívar en Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia.

Esa admiración a Bolívar precipitó la decisión, con lo cual el istmo se convirtió en departamento de la Nueva Granada.

 

SEPARACIONES SUCESIVAS

 

Pero esa “luna de miel” no duró. La Gran Colombia se vio envuelta en un caos político, Venezuela y Ecuador decidieron separarse, la lucha de poder se volvió insostenible, razón por la cual el comandante militar del departamento de Panamá, general José Domingo Espinar, declaró el 26 de septiembre de 1830 la separación del istmo.

Pero la amistad de Espinar con Bolívar pudo más. El libertador declinó de una oferta para gobernar a Panamá porque estaba muy enfermo pero le pidió a Espinar que reintegrara el Istmo a la Gran Colombia, lo cual sucedió el 11 de diciembre de 1830.

Los detractores de Espinar se rebelaron y el control militar de Ciudad de Panamá lo tomó el general Juan Eligio Alzuru, quien ordenó apresarlo y enviarlo al destierro. Pero Alzuru se convirtió en dictador y perdió el apoyo popular, con lo cual se generó un nuevo caos hasta que varios panameños ilustres tomaron el poder, apresaron y fusilaron a Alzuru.

En medio de semejante inestabilidad, el istmo se vuelve a unir a Colombia, país que entró en un conflicto bélico alentado por el general José María Obando, quien encabezó la guerra granadina de 1839. Una junta popular convocada en la ciudad de Panamá llegó a la conclusión de que esa guerra no convenía y el 18 de noviembre de 1840 declaró, por tercera vez, la separación de Panamá de Colombia.

Pero en Santafé de Bogotá no se quedaron quietos y lograron convencer al gobierno del istmo a volver, con la promesa posteriormente incumplida de que no habría persecución ni castigo a los secesionistas. Reintegrada Panamá a la Nueva Granada, vinieron negociaciones y tratados como el Mallarino-Bidlack, por medio del cual se le otorgó a Estados Unidos ventajas para el transporte a través del territorio panameño de sus mercancías, correos y pasajeros, a cambio de garantizar la posesión granadina.

La cuarta separación de Panamá se produjo el 29 de septiembre de 1850, cuando el general José Domingo Espinar y el editor del periódico "Panama Echo" emprendieron una revolución que duró muy poco, pues no hubo consenso sobre la capacidad que tenía el istmo para sostenerse, por lo cual se desistió de aquella aventura.

 

LA SEPARACION DEFINITIVA

 

Pero los movimientos secesionistas no pararon. En total hubo 17 intentos de separación y 4 separaciones declaradas, hasta cuando los conflictos políticos internos de Colombia, la guerra de los mil días que llegó hasta Panamá, el fracaso para construir el canal interoceánico con inversión francesa y la negativa de Bogotá a permitir que Estados Unidos realizara la obra, provocó la creación de un movimiento clandestino separatista, encabezado por un prominente panameño José Agustín Arango.

Los rumores del movimiento llegaron a Bogotá, desde donde se ordenó el envío de tropas para remover del cargo al gobernador de Panamá José Domingo de Obaldía y al general Esteban Huertas. Las tropas nunca pudieron llegar a la Ciudad de Panamá, gracias a las autoridades del ferrocarril del istmo, que se aliaron al general Huertas. Los comandantes de las tropas colombianas llegaron solos a la capital del departamento donde fueron apresados, al tiempo que más de mil hombres formaron un ejército dispuesto a defender el proyecto independentista.

El 3 de noviembre de 1903, en medio de una gran fiesta popular, se reunió un Consejo Municipal con la intención de establecer un gobierno independiente y soberano, con el que nació la República de Panamá. El 4 de noviembre se estableció un gobierno provisional hasta cuando una Convención Constituyente designo a Manuel Amador Guerrero como primer presidente constitucional de Panamá.

Pese a que Colombia intentó que Estados Unidos y otras naciones desconocieran al nuevo gobierno, la decisión ciudadana estaba tomada y la nueva República de Panamá fue rápidamente reconocida por varios Estados. Pasaron años hasta cuando Estados Unidos, que emprendió la “aventura exitosa” de construir el Canal de Panamá terminado en 1914, otorgó a Colombia el 30 de marzo de 1922 una indemnización de 25 millones de dólares, dinero que fue la base para formar en Bogotá el Banco de la República o banco central de Colombia.

Un siglo después la historia muestra que la anexión de Panamá a Colombia pudo ser un error y que hubo demoras, indecisiones y dificultades para solucionarlo, pero que permitió demostrar el carácter de sus gentes para construir el país soberano, independiente y de progreso que ahora lo caracteriza.

Consultas en:

* La Historia de Panamá en sus Textos, Celestino A. Arauz, Carlos Manuel Gasteazoro y Armando Muñoz Pinzón. Panamá, 1980.

* Historia general de Panamá, Alfredo Castillero Calvo y Fernando Aparicio. http://stri.si.edu/

* http://es.slideshare.net/josecandanedo/la-historia-de-panam-y-sus-perodos-47890964