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Final Copa del Rey 2011: La copa volvió a ser blanca

Mourinho reivindicó su valor como estratega.

Final Copa del Rey 2011: La copa volvió a ser blanca
El Real Madrid conquistó ayer la decimoctava Copa del Rey de su historia al ganar por 1-0 al Barcelona en un partido pletórico de emoción y resuelto en la prórroga con un espectacular gol de Cristiano Ronaldo.

El campeón de la anterior copa era Sevilla, que venció al Atlético Madrid, 2-0.

Fue una final digna de dos equipos enormes, que ofrecieron un vibrante duelo. Y al contrario de otras veces, CR7 decidió un clásico mientras José Mourinho celebró su primer título como entrenador del Real Madrid.

No hubo sorpresas en las respectivas alineaciones, pero sí en la táctica.

Mourinho ejerció de mariscal en campo y propuso un equipo muy junto. Pero a diferencia del pasado clásico, elevó su presión 20 metros más arriba.

Además, Pepe basculó en la medular, emparejándose con el jugador del Barcelona que quisiera sacar el balón, sea quien fuera.

El Barcelona entró en cortocircuito. Y eso que Guardiola intentó improvisar. Pero no hubo manera.

El Madrid ganaba las peleas del balón y sacaba contras vertiginosas. Era como un lobo en la noche, esperando la distracción de la liebre. Sí, el partido estaba donde quería Mourinho.

Y si el Real Madrid no se fue al descanso con ventaja fue porque Cristiano, por poner un ejemplo, se empeñó en desperdiciar oportunidades, ya fuera con malos controles en el área, con disparos estrellados en Pinto o con balones sacados por Mascherano bajo los palos.

¿Y el Barcelona? Atascado tanto colectiva como individualmente.

Messi nunca recibía con metros por delante, Villa se enredaba en peleas personales, Pedro no sorprendía desde atrás, Xavi pasaba los minutos buscando su lugar.

Y resultó que el equipo azulgrana se fue al descanso celebrando el empate porque Pepe conectó un espectacular cabezazo a centro de Özil que se estrelló en el palo derecho de Pinto.

En resumen: el Real Madrid fue mejor que el Barcelona durante 45 minutos.

El escenario varió sensiblemente desde el comienzo de la segunda parte.

Pedro realizó el primer disparo peligroso del Barcelona a los 50 minutos. Luego aparecieron llegadas de Villa y Messi. Su rival daba pasos hacia atrás y el balón se acostumbraba a vivir cerca del área blanca.

Era otro Barcelona, era otro Real Madrid.

El Barcelona comenzó a parecerse cada vez más al Barcelona, con lo que ello significa: combinaciones, recuperaciones rápidas, paredes por el centro...

Y el Real Madrid comenzó a encomendarse a Casillas. El arquero blanco realizó intervenciones prodigiosas a disparos de Messi e Iniesta. Pero en el último minuto Pinto también voló para sacar un disparo de Di María. La final se fue a la prórroga porque así lo quisieron los arqueros.

El duelo se equilibró en el alargue, principalmente por la fatiga del Barcelona, ya pareja con la del Real Madrid.

A los 97 minutos apareció Cristiano en plenitud, con una carrera espectacular y un lanzamiento que se fue por poco.

Fue el preludio del gol blanco, que llegó a los 102 minutos de partido.

Di María centró desde la izquierda y CR7 se colgó de una nube para marcar un gol sensacional de cabeza.

Finalmente apareció el mejor Cristiano Ronaldo en un clásico. El gol le dio al Real Madrid nuevas fuerzas para ganar la pelea en los balones divididos.

Y los minutos se le fueron al Barcelona. Y su hinchada quedó callada.

Y la afición blanca se levantó para bailar. Y Cristiano se sintió importante.

Y Mourinho reivindicó su valor como estratega. Y el Real Madrid conquistó su primera Copa del Rey 18 años después.