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Atacantes accedieron a laboratorio de la Universidad de Oxford que estudia el COVID-19

Los hackers estaban comercializando estos accesos, lo que da a entender que la motivación detrás del ataque era económico y no espionaje

Atacantes accedieron a laboratorio de la Universidad de Oxford que estudia el COVID-19

Atacantes accedieron a laboratorio de la Universidad de Oxford que estudia el COVID-19. Foto: Cortesia

La División de Biología Estructural de la Universidad de Oxford, también conocida como Strubi, fue víctima recientemente de un incidente de seguridad en el cual atacantes lograron acceder a varios sistemas, entre ellos equipos utilizados para preparar muestras bioquímicas.

La prestigiosa universidad, que trabaja junto con AstraZeneca en una de las vacunas para el COVID-19, confirmó el incidente, aunque no pudo precisar el alcance del mismo.

Los atacantes aparentemente de origen sudamericano, estaban presumiendo haber logrado acceso a los sistemas. Según confirmó un vocero de la universidad, el ataque fue identificado y contenido y ahora están investigando lo que ocurrió. En este sentido, contactaron Centro Nacional de Seguridad Cibernética (NCSC) de Reino Unido quien está investigando lo sucedido.

Las máquinas comprometidas en el ataque eran utilizadas para la preparación y purificación de muestras bioquímicas que son creadas en el laboratorio para investigarlas. Asimismo, la institución aseguró que el incidente no tuvo impacto en ninguna investigación clínica dado que no son realizadas por el área afectada, por lo que no hay información de pacientes en los sistemas.

El laboratorio afectado sí ha estado involucrado en la investigación acerca de cómo las células del COVID-19 funcionan, y también incluye el estudio de otras vacunas candidatas, mientras que el desarrollo de la vacuna está bajo el dominio del Instituto Jenner y del Grupo de Vacuna de Oxford.

Los atacantes estaban comercializando estos accesos, lo que da a entender que la motivación detrás del ataque era económico y no espionaje. La intrusión fue descubierta por Alex Holden, quien proporcionó capturas de pantalla de la red interna del laboratorio que los atacantes almacenaron en un servidor pobremente asegurado.

Cortesía de ESET Latinoamérica