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Boletín Agropecuario

Ing. Mario Etchelecu, Ing. Fabio Garibaldo


Científicos estudian en la Antártida presencia de contaminantes

La campaña se desarrollará del 19 de enero al 23 de febrero desde la Base Antártica Española Gabriel de Castilla, situada en la isla Decepción

Científicos estudian en la Antártida presencia de contaminantes

La Antártida. Foto: Archivo

Un grupo de investigadores analizará la presencia en la Antártida de los contaminantes orgánicos persistentes (COP), una amenaza global porque se liberan al medio ambiente y pueden viajar por aire y agua y pasar de un medio a otro.

La primera evidencia de COP en la región antártica data de los años 60 del pasado siglo, cuando se comprobó la presencia del pesticida DDT (dicloro difenil tricloroetano) en sus ecosistemas, detalla a Efe José Luis Roscales, del Instituto de Química Orgánica General del español CSIC, quien estudiará la presencia de estos compuestos en la Antártida dentro del proyecto Sentinel.

Después, han sido varios los estudios que han constatado la presencia de COP en la Antártida, como el publicado en noviembre pasado en la revista 'Atmosferic Environment' por científicos del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua.

En el artículo, los investigadores aseguraban que la atmósfera antártica almacena, entre otros, restos de bifenilos policlorados, que se usaron en el pasado como revestimiento en muchos aparatos eléctricos y que fueron prohibidos hace décadas.

Muchas de las sustancias consideradas hoy COP fueron sintetizadas para ser utilizadas en la agricultura, como el pesticida DDT, o por sus aplicaciones industriales o para productos de consumo.

Estos se caracterizan por una gran persistencia en el medio, una alta toxicidad para el hombre y los ecosistemas, incluyendo su carácter carcinogénico y su capacidad para imitar nuestras hormonas (disrupción endocrina).

Algunos de estos contaminantes orgánicos están totalmente prohibidos, como la aldrina (plaguicida) pero en otros se establecen excepciones en su uso, como en el caso del sulfonato de perfluorooctano, utilizado en determinados dispositivos médicos, o del DDT, usado como insecticida para el control de la malaria.

Ahora un grupo de investigadores españoles estudiará la presencia de los COP en el ecosistema antártico.

El objetivo es mejorar el conocimiento de los mecanismos por los que estos nocivos contaminantes viajan y se acumulan en los ecosistemas polares.

La campaña de muestreo se desarrollará del 19 de enero al 23 de febrero desde la Base Antártica Española Gabriel de Castilla, situada en la isla Decepción.

En la Antártida, continúa, no hay fuentes directas destacables de COP, aunque recientemente algunos estudios han identificado las bases científicas y la actividad turística como fuentes locales, por eso los investigadores también van a tratar de evaluar su propia huella allí. EFE