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Primer vaso sanguíneo implantable creado con 3D

Equipo de científicos de Corea del Sur ha conseguido crear el primer vaso sanguíneo artificial

Primer vaso sanguíneo implantable creado con 3D

Equipo de científicos de Corea del Sur ha conseguido crear el primer vaso sanguíneo artificial. Foto: Cortesía

Utilizando células de dos venas humanas (entre ellas una fundamental: la aorta) un equipo de científicos de Corea del Sur ha conseguido crear el primer vaso sanguíneo artificial, pero completamente funcional para poder ser implantado en un cuerpo.

Este avance ha sido posible gracias al uso de las nuevas bioimpresoras 3D y ya se ha probado su eficacia, porque varios de estos vasos sanguíneos artificiales han sido ya injertados como aortas abdominales en seis ratones.

"El vaso sanguíneo artificial es una herramienta esencial para salvar a los pacientes que padecen enfermedades cardiovasculares", ha destacado el principal investigador de este proyecto, Ge Gao, profesor de la Universidad de Ciencias Pohang de Corea del Sur.

Hasta ahora, las piezas de venas utilizadas en los hospitales están fabricadas con polímeros, y, por lo tanto, no tienen células vivas ni funciones vasculares. Por esa razón, “queríamos diseñar tejidos para un injerto vivo y funcional de vasos sanguíneos", subraya el profesor Gao.

Durante varias semanas, este grupo de científicos observó una transformación en la cual los fibroblastos de la rata formaron una capa de tejido conectivo en la superficie del implante para integrar el injerto del vaso sanguíneo fabricado como parte del tejido vivo existente.

Los intentos anteriores de construir vasos sanguíneos de diámetro pequeño han producido vasos frágiles y propensos a bloquearse, porque contienen pocos “bioenlaces” a base de colágeno.

Por el contrario, estos nuevos vasos sanguíneos contienen, aparte de colágeno, un conjunto de biomoléculas diversas que proporcionan un microambiente favorable para el crecimiento de las células vasculares.

El uso de estas biomoléculas aporta mayor fuerza y reduce el riesgo de trombosis, según los resultados esta investigación que publica  Applied Physics Reviews, la revista del Instituto Americano de Física.

Después de su fabricación, el vaso sanguíneo impreso en 3D se mejoró en un laboratorio para poder dotarle de mayor espesor de pared, resistencia a la tracción y mejorar su capacidad para contraerse, imitando así la función natural de un vaso sanguíneo.

Javier Gregori: cadenaser.com